Meditación para un corazón tranquilo

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corazón tranquilo
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ESTA ES LA MEDITACIÓN DEL corazón tranquilo PARA BAJAR LAS PULSACIONES.

Postura: siéntese en la postura fácil o en una silla, con la espalda recta.

Ojos: casi cerrados o mire hacia adelante con los ojos medio abiertos.

Respiración: Inhale lenta y profundamente por la nariz.

A continuación, retenga la respiración tanto tiempo como pueda.

Después exhale por la nariz de forma suave y gradual dejando escapar todo el aire.

Cuando haya vaciado totalmente el aire, retenga la respiración con los pulmones vacíos.

Mantra: esta meditación se realiza sin mantra.

Mudra: coloque la mano izquierda en el centro del pecho a la altura del centro del corazón.

La palma debe quedar plana sobre el pecho con los dedos en horizontal y señalando hacia la derecha.

La mano derecha como si fuera a prestar juramento y las yemas de los dedos índice y pulgar juntas, en GYAN MUDRA.

Mantenga la palma de la mano hacia delante, el codo relajado cerca del torso y el antebrazo en posición perpendicular al suelo.

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Tiempo: de 3 a 5 minutos Final: inhale y exhale con fuerza 3 veces.

COMENTARIOS: la fuerza sutil del prana se encuentra en los pulmones y en el corazón.

La palma izquierda se coloca en la sede natural del prana. Crea una profunda calma en ese punto.

La mano derecha, que controla la acción y el análisis, realiza un mudra receptivo y relajado y se encuentra en la posición de paz.

Toda la postura induce un sentimiento de tranquilidad.

Esta meditación terapéutica crea técnicamente un punto tranquilo para el prana y el centro del corazón.

Desde un punto de vista emocional, añade una clara percepción sobre las relaciones con nosotros mismos y con los demás.

Si se sintiera incómodo en su trabajo o con una relación personal, siéntese y haga esta meditación entre 3 y 5 minutos antes de decidir cómo actuar.

Después actúe de todo corazón. Esta meditación es perfecta para principiantes.

Abre la conciencia de la respiración y tonifica los pulmones y el corazón.

Se trata de una meditación terapéutica de gran valor.

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Angelica Ledezma

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