¿QUE SIGNIFICA ASESINATO PSÍQUICO?

«Poco a poco me di cuenta de que los perversos existían como existen los asesinos en serie, un fenómeno que por su gravedad hay que tener muy en cuenta»
Marie-France Hirigoyen

Como parte de una investigación que debo realizar para mi trabajo, sobre el tema de la violencia, me vi obligada a consultar bibliografía específica que me ayudara en el desarrollo del mismo. Para tratar un tema tan delicado como es el del Acoso Moral o el Maltrato Psicológico se requiere investigar fuentes que tengan autoridad en el tema. Entre las que más respeto me merecen está el libro perteneciente a la psiquiatra Marie France Irigoyen, doctora en Medicina, quien tiene experiencia como terapeuta familiar, es además psicoanalista, especializada en Criminología, especialmente en el aspecto de la Victimología.

Ella es la autora de Le harcèlement moral, libro que en castellano publicó Editorial Paidós,.En el mismo la autora desarrolla un tema que no es nuevo, ya que la violencia o el maltrato existieron desde que el hombre pisó la tierra, pero por mucho tiempo este fue un tema tabú, un tema de los tantos considerados como «de eso no se habla».

Y cuando las cosas no se hablan y suceden a puertas cerradas, las interrelaciones enfermas se hacen crónicas. Entonces el niño abusado teme y calla sin hacer mención de lo que le sucede; el hombre o la mujer maltratados en el propio hogar, simula que todo funciona normalmente; el empleado acosado laboralmente soporta la situación por miedo al desempleo o a que lo tilden de mentiroso y así podrían enumerarse muchísimos casos más donde el hombre, genéricamente hablando, hace mal uso de su poder y trata de dominar a otro u otros usando técnicas perversas.

Según las investigaciones de la autora las personas que sufren este tipo de atentados o agresiones presentan diversas consecuencias psíquicas por lo tanto requieren ayuda y contención. Toda persona maltratada presenta signos orgánicos, como cefaleas, insomnio, pánico, entre otros, y secuelas psíquicas que llevan a la bajon emocional, al stress, al aislamiento, a la agobio, a la ansiedad, a la consumición de estupefacientes y hasta pueden llevar al suicidio. Si bien hoy el maltrato ha dejado de ser un tema tabú en algunos sectores, en otros todavía existen presiones de tipo psicológica y física que la víctima no se anima a denunciar.

También te interesa:  Dime que te duele y te diré que significa

La doctora aconseja recurrir a la ayuda terapéutica y hace en su libro una descripción de las distintas escuelas psicoterapéuticas orientando en la conveniencia o restricciones de cada una. A diferencia de otros investigadores Hirigoyen no le atribuye culpabilidad a la víctima, se suele decir que una persona agredida es cómplice de su agresor ya que conciente en este tipo de relación, para la autora la víctima no es sadomasoquista, simplemente no puede o no sabe liberarse de su opresor.

Hay un tipo de violencia definida como «Violencia Perversa» o «Acoso Moral», que no requiere dejar marcas en el cuerpo, ya que hiere el espíritu a través del menosprecio, de palabras insultantes y de descalificaciones continua que lastiman la autoestima y disminuyen moralmente al acosado. En el libro se encuentran reflejados casos ejemplificadotes de personas que vivieron situaciones de agresividad y violencia ya sea dentro del hogar, en la relación de pareja y en los ámbitos laborales. Para poder encontrar un camino de regreso, la víctima tiene que conocer cuál es el perfil del agresor, y tiene que querer emerger de esa relación patológica buscando ayuda terapéutica o a través de la denuncia si fuera necesario.

La autora usa una definición tajante para definir estas conductas perversas que se dan día tras día en el actuar cotidiano, ella lo considera un «asesinato psíquico«. Quizás si cualquiera de nosotros usáramos ese concepto parecería un exceso, pero hay que recordad que Marie-France Hirigoyen es una investigadora en el tema y que tiene una probada experiencia en este campo, aún investigando las conductas de los criminales seriales.

La acción del perverso se generalmente se da sutilmente, puede comenzar con un insulto, con la manipulación de los sentimientos del otro, con el desprecio y puede desembocar en acciones violentas tanto física como del amormente. El perverso generalmente un «NARCISO VACÍO», es alguien que NO ha podido desarrollar una IDENTIDAD PROPIA, por lo que se ensaña con sus víctimas y trata de imponerse hostigándolas psíquicamente, con palabras, con miradas, con el lenguaje no formal, de esta manera confunde a su presa, la debilita moralmente.

Los temas centrales en los que se centra el libro El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana son:

También te interesa:  EL FIN DE LOS CONTRATOS

La violencia perversa en la pareja,

La violencia perversa en las familias: violencia indirecta- directa, el incesto latente

El acoso en la empresa, agresión entre pares y entre superiores y subordinados, el acoso del amor.

El pasarse de la raya de poder, la relación perversa y sus protagonistas,

La violencia perversa

El agresor, La víctima.

Consecuencias para la víctima y ayuda psicológica.

Las consecuencias a largo plazo.

Consejos prácticos para la pareja y la familia.

Consejos prácticos para la empresa.

La ayuda psicológica.

Las distintas psicoterapias

Depende el contexto donde se produzca la agresión la autora da ciertas recomendaciones, así cuando la violencia se produce dentro de la pareja lo más aconsejable es la SEPARACION para cortar con la relación nefasta; pero si se produce públicamente se recomienda NO RESPONDER, no entrar en el juego malsano, no convertirse en seres manipulados por alguien totalmente carente de responsabilidad y de consciencia del mal que está produciendo.
Opinión personal:

Me parece una lectura interesante ya que en nuestro transitar diario podemos reconocer en los que nos rodean o reconocer en nosotros mismos algunas de las características propias del acosador y / o del acosado. De más está mencionar que en todos los terrenos, y éste no queda fuera del análisis, hay personas que requieren mostrarse a sí mismas que existen, que son «algo» y usan la única herramienta que saben usar, el pasarse de la raya de poder, siempre y cuando los que los rodean le permitan ejercer ese poder. Porque en realidad carecen no sólo de poder real, si no de poder moral para acaparar y dominar a alguien.

Hay que tener en cuenta que el perverso no sólo se propone destruir a su víctima humillándola y menoscabando su dignidad, si no que usa sus artimañas para ENFRENTARLA con otras persona, CREANDO CELOS Y DESCONFIANZAS ENTRE ELLAS. Como su característica es viver con el sufrimiento ajeno, goza destruyendo, crea recelo entre los demás para verlos enemistados, hace correr rumores para desestabilizar. El perverso ENVIDIA los logros, la vida y las amistades ajenas.

También te interesa:  ¿Qué es el torbellino interno?

Las manifestaciones de violencia haciendo uso de improperios, de amenazas, de injurias, de ofensas, de intimidaciones y de coacciones entre otras, son propias de los acosadores y maltratadores que requieren manipular a los demás para lograr sus objetivos. Los acosados dentro de la familia o en el ámbito laboral no deben permitir estas conductas, y deben buscar ayuda, ya que hay que tomar una dimensión exacta de las consecuencias que pueden tener tales acciones.

Cuando el maltrato se da un ámbito menos cercano, generalmente el acosado puede evaluar la conveniencia o no de continuar con tal relación, es más libre (no interfieren los afectos, ni las necesidades económicas) para reconocer las psicopatías del acosador y liberarse de él. Según la autora «los perversos se las arreglan para atribuir a los demás los desastres que causan», este concepto nos da un indicio para reconocer a aquellos que en pos de víctimas siempre inculpan a los demás por los fracasos personales, hogareños, laborales, sociales que acontecen a su alrededor.

Estos personajes sienten bienestar cuando oprimen y desvalorizan a los demás, pero ello es entendible si se tiene en cuenta que generalmente carecen de vida propia, de objetivos y de una razón para vivir, la mayoría de las veces se trata de psicóticos.

Me parece que ya a esta altura, quien esté un poco imbuido de este tema no puede entrar en el juego macabro del perverso, por el contrario hay que dejarlo que se queme en su propio fuego. Claro que si el que sufre el maltrato es un ser débil, un niño, un anciano, un enfermo, un adolescente, y no recibe ayuda a tiempo, quedarán secuelas en su alma difíciles de cicatrizar.