ELIGE SIEMPRE EL CAMINO QUE TENGA CORAZÓN
ELIGE SIEMPRE EL CAMINO QUE TENGA CORAZÓN

ELIGE SIEMPRE EL CAMINO QUE TENGA CORAZÓN

Qué duro resulta en ocasiones querer trascender los conocimientos que nos han condicionado a una vida sin sentido, abandonar la Senda de lo establecido y sumergirnos en el nuevo mundo de la Conciencia. Mil caminos desconocidos se abren ante nuestros ojos… En este post rescatamos un extracto de las enseñanzas de Don Juan para gritar muy alto: Elige siempre el camino que tenga corazón.

Unas líneas sobre el conocimiento, sobre los caminos, sobre la importancia de no olvidar que no importa a donde nos conduzca el camino, sino lo que obtenemos en él…

Un canto a poner consciencia, a traspasar nuestros miedos y eso debe hacerse siempre desde el Amor, desde el corazón que es la auténtica fuerza transmutadora y la que nos proporciona el auténtico conocimiento de lo esencial.

Os dejo con sus enseñanzas:

«El poder reside en el tipo de conocimiento que uno posee. ¿Qué sentido tiene conocer cosas inútiles? Eso no nos prepara para nuestro inevitable encuentro con lo desconocido.

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Nada en este mundo es un regalo. Lo que ha de aprenderse debe aprenderse arduamente.

Un hombre va al conocimiento como va a la guerra: bien despierto, con miedo, con respeto y con absoluta confianza. Ir de cualquier otra forma al conocimiento o a la guerra es un error, y quien lo cometa puede correr el riesgo de no sobrevivir para lamentarlo.

Cuando un hombre ha cumplido estos cuatro requisitos -estar bien despierto, y tener miedo, respeto y absoluta confianza- no hay errores por los que deba rendir cuentas; en tales condiciones, sus acciones pierden la torpeza de las acciones de un necio. Si un hombre así fracasa o sufre una derrota, no habrá perdido más que una batalla, y eso no le causará lamentaciones lastimosas.

Ocuparse demasiado de uno mismo produce una terrible fatiga. Un hombre en esa ubicación está ciego y sordo a todo lo demás. La fatiga misma le impide ver las maravillas que lo rodean.

Cada vez que un hombre se propone aprender tiene que esforzarse como el que más, y los limites de su aprendizaje están determinados por su propia naturaleza. Por tanto, no tiene sentido hablar del conocimiento.

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El miedo al conocimiento es natural; todos lo experimentamos, y no podemos hacer nada al respecto. Pero por temible que sea el aprendizaje, es más terrible la idea de un hombre sin conocimiento.

Enfadarse con la gente significa que uno considera que los actos de los demás son importantes. Es imperativo dejar de sentir de esa manera. Los actos de los hombres no pueden ser lo suficientemente importantes como para contrarrestar nuestra única alternativa viable: nuestro encuentro inmutable con el infinito.

Cualquier cosa es un camino entre un millón de caminos. Por tanto, un guerrero siempre debe tener presente que un camino es sólo un camino; si siente que no debería seguirlo, no debe permanecer en él bajo ninguna circunstancia.

Su decisión de mantenerse en ese camino o de abandonarlo debe estar libre de miedo o ambición. Debe observar cada camino de cerca y de manera deliberada. Y hay una pregunta que un guerrero tiene que hacerse, obligatoriamente: ¿Tiene corazón este camino?

Todos los caminos son lo mismo: no llevan a ninguna parte. Sin embargo, un camino sin corazón nunca es agradable.

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En cambio, un camino con corazón resulta sencillo: a un guerrero no le cuesta tomarle gusto; el viaje se hace gozoso; mientras un hombre lo sigue, es uno con él.

Existe un mundo de felicidad donde no hay diferencia entre las cosas porque en él no hay nadie que pregunte por las diferencias. Pero ése no es el mundo de los hombres. Algunos hombres tienen la arrogancia de creer que viven en dos mundos, pero eso es pura arrogancia.

Hay un único mundo para nosotros. Somos hombres, y debemos transitar con alegría el mundo de los hombres.»

Extracto de las enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda