El Perdón se nos muestra desde la filosofía y la psicología como la mejor medicina tanto para el alma como para la mente, sabemos que no siempre resulta sencillo por eso os traemos 15 pasos para perdonar a quién nos hirió.

1- Deja ir el resentimiento. Si de verdad quieres perdonar a la persona que te hizo daño, debes despojarte de esos sentimientos de rencor y amargura. Deja atrás esa parte de ti que odia a dicha persona o solo le desea el mal. Si te aferras a estos sentimientos negativos, echarán a perder tu propia vida e impedirán que seas feliz.

2- Considera el contexto de las cosas. En el momento, podrías sentir que esa persona arruinó tu vida por completo o que te hizo sentir muy miserable.  Aunque te hayan herido, lo más probable es que no sea el fin del mundo.

3- Trata de ver si puedes aprender una lección de ello. Considérate como un aprendiz en vez de una víctima. Cuando alguien te ha herido lo más práctico y seguro es verte como una víctima. Pero en vez de ello, trata de ver el lado positivo de la situación y ve si realmente puedes aprender algo de dicha experiencia.

Si aceptas que hay una lección que aprender, serás menos propenso a culpar a dicha persona por lastimarte.

4- Ponte en el lugar de la otra persona. Trata de ver la situación desde su perspectiva.

Recuerda que siempre hay dos lados de la historia. Es posible que te sientas como la única víctima, pero tú también podrías haber herido a dicha persona.

También te interesa:  Padres e hijos adolescentes: ¿una batalla sin fin?

Tal vez te parezca tonto sentir pena por alguien que te causó dolor. Pero piensa en las veces que heriste a otros y realmente lamentaste tus acciones. Es probable que esa persona se sienta aún peor que tú.

5- Piensa en todas las cosas buenas que hizo por ti. Es posible que quieras dramatizar la situación y pensar que la relación fue un gran error y que cada interacción con la persona que te lastimó solo te ha traído dolor, pero raras veces se da el caso.

Trata de ser más amable hacia ella recordando todas las veces en que fue un buen amigo, un excelente apoyo o un hombro sobre el cual llorar.

6- Considera si alguna vez lastimaste a dicha persona. Mira la otra cara de la moneda. Es muy probable que también hayas herido a otros en el pasado y estos hayan logrado superarlo.

Recuérdate cómo te sentiste después de lastimar a dicha persona y lo mucho que deseabas que te perdonaran.

7- Debes saber que el perdón alivia el estrés. Diversos estudios han demostrado que no perdonar e insistir en las injusticias que cometieron contigo en realidad puede aumentar tu presión arterial, acelerar tu ritmo cardíaco, hacer tus músculos más tensos y provocarte mucho más estrés que si intentarás perdonar a esa persona.

Mientras más tiempo te aferres a tus sentimientos de cólera, peor se sentirá tu cuerpo y mente. ¿Y por qué causarte ese daño?

8- Date tiempo para calmarte. Incluso si tomas la decisión de empezar a perdonar desde hoy, eso no significa que debes llamar de inmediato a la persona que te lastimó para hablar de ello.

También te interesa:  Ayudar a los demás libera las mismas hormonas que tener relaciones sexuales

Si aún estás tan enojado, herido, triste o decepcionado que apenas puedes pensar con claridad o que no te sientes en tu estado normal, es correcto tomarse algo de tiempo para pensarlo.

Esta persona podría tener prisa por hablar contigo y arreglar las cosas, pero explícale con calma que estás de acuerdo en discutirlo pero que necesitas un poco más de tiempo para asimilar todo.

9- Acepta sus disculpas. Háblale y asegúrate de que realmente lo sienta y que sus sentimientos sean genuinos. Establece contacto visual con esta persona y mira si verdaderamente es sincera y siente verdadero remordimiento por lo sucedido.

Deja que hable y analiza sus palabras y si consideras que es hora de aceptar sus disculpas, entonces díselo.
Recuerda que hay una diferencia entre aceptar sus disculpas y perdonarlo por completo y al instante. Puedes aceptar sus disculpas y luego darte más tiempo para superarlo.

10- Hazle saber cómo te sientes. Háblale sobre lo mal que te hizo sentir. Comparte tu pena, sentimientos y dudas. Hazle ver lo mucho que te afectaron sus acciones y lo mucho que meditaste en ello. Si solo aceptas sus disculpas y no hablas sobre lo sucedido, lo más probable es que prolongues tu enojo y amargura.

11- Si es necesario, aléjate de esa persona.  Si necesitas tomarte una semana, un mes o incluso más tiempo para alejarte de dicha persona, háblale con honestidad. Dile algo como “Realmente quiero reconstruir nuestra relación, pero voy a necesitar algo de tiempo para asimilar lo sucedido”. No es malo ir a tu propio ritmo.

También te interesa:  Ho’oponopono, una forma de crecer, simplemente «SUPR»

12- Muestra compasión. Es posible que no sientas mucha compasión por una persona que te ha hecho daño. Pero si quieres reconstruir tu relación más rápido y hacer que ambos se sientan mejor, debes mostrar compasión ante los sentimientos de esa persona. Piensa en lo mal que debe sentirse por haberte herido y reconoce que nadie es perfecto.

13- Recupera la confianza. Debes ir poco a poco con esta persona y esforzarte por reparar la relación.  Toma las cosas con calma y reúnete con ella en situaciones poco tensas mientras se dan espacio para estar solos.

14- Acepta si no puedes olvidar la pena. Sin importar lo que hagas, no puedes evitar pensar en tu dolor, estar enojado con ella y dudar que puedas volver a confiar plenamente en ella. Aunque esto es desagradable, es muy natural y si no puedes superarlo, es mejor admitirlo que insistir en negar tus sentimientos.

Si realmente no puedes superarlo, no tiene sentido esforzarte en algo que no tiene razón de ser.

15- Avanza en vez de mirar hacia atrás. Concéntrate en el futuro y en todo lo que este tiene reservado para ti, sin importar que dicha persona esté o no incluida en ello. Sé agradecido por todas las personas que cuentan en tu vida y todas las oportunidades que tienes y piensa en todas las cosas maravillosas que te esperan.

Fuente Wikihow

Compartir
Artículo anteriorEL MEJOR MAESTRO
Artículo siguienteLOS 4 EGOS
Las publicaciones son de autores muy interesantes que hemos leído y que compartimos para el beneficio de muchas personas que necesitan ayuda. Si tu eres uno de esos autores y consideras que tu articulo no debe estar en nuestro blog, por favor escríbenos y lo retiraremos sin problemas

19 Comentarios

  1. Muy bueno su artículo. El detalle que creo está omitiendo está relacionado con aquellas personas que expresan de cualquiera forma odio,resentimiento o simple molestia por nuestra presencia.

  2. Muy cierto, pero principalmente el perdonar es una decisión, una toma la decisión y cada vez que vuelve el rencor, el dolor o los malos pensamientos, hay que recordar que ya uno ha perdonado y Dios se encargará del limpiar nuestro corazón. ❤️

  3. Si es fácil bueno de pende kien es gracias a dios mi mente no tiene esa incapacidad de no perdonar yo ya e perdonado a unas personas k ni valen la pena..

  4. Hay algunos puntos que no resultan de aplicación en la medida en que no haya bondad de corazón en el otro, o principios y valores algunos como, por citar alguno, la empatía y, por el contrario, nos encontremos a título de ejemplo ante un egocentrismo narcisista. Perdonar y perdonarse y soltar el rencor necesita un proceso y efectivamente empieza por uno, pero no contemos con el otro sino para ser compasivos y desearle bendiciones y alejarnos rompiendo patrones codependientes si los hay.

  5. Perdonar és avançar en el nostre creixement personal i cura les ferides de l’ànima.
    Ens allibera.
    A mi em sembla que és així, tan simple com això.
    Val la pena.
    S”ho val.

    Merci per compartir-ho
    Rosa Maria G.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here