LA FUNCION DEL EGO

Escrito por evolucion

02/06/2017

Me gustaría agregar algo sobre el ego. La función del ego es limitar nuestra experiencia de quiénes somos. Casi todos piensan que nuestro ego agranda nuestro sentido del yo. En realidad, ocurre lo opuesto. El ego quiere hacemos pensar que somos limitados.

El ego quiere hacemos pensar que somos sólo nuestro cuerpo, nuestra historia y nuestra psicología. De esa manera, él retiene el mando. Por lo tanto, cuando experimentamos nuestra magnificencia el ego se vuelve loco. Si tienes éxito con tu canalización, sobre todo si canalizas para otra persona informaciones exactas que no tenías modo de saber conscientemente, tu ego armará escándalo.

Quizás estés en una perfecta bienaventuranza, experimentando tu vinculación con Todo lo que Existe y la posibilidad de ser conscientemente espíritu manifestado en forma y de pronto tu ego te enviará pensamientos como:

«¿De qué te la das? ¿Te crees gran cosa? ¿De dónde sacas que eres tan maravilloso? ¿Eh?»

La función del ego es invalidar tu experiencia del Ser. Y lo intentará una y otra vez, hasta que te obligue a invalidar, no sólo la experiencia, sino también tu Ser.

Debes estar preparado. Teniendo conciencia de este patrón bastante previsible, puedes aprender a igno¬rar esos pensamientos que quieren quitarte la experiencia.

Es debido al ego que a veces «nos estrellamos», después de una experiencia muy excelsa del Ser, ya provenga de un seminario, una canalización o una experiencia personal de trascendencia.

Es probable que el ego se presente para decir: «Espera un minuto, ¿y qué pasa con…?» Entonces quedamos enganchados en nuestra limitada definición de quiénes somos.

Tal como dice Richard Bach, en su libro Ilusiones, «Argumenta en favor de tus limitaciones y las tendrás.» Sin embargo, somos más que nuestro ego. Somos más que las partes con que el ego se ha identificado.

Somos nuestro cuerpo, nuestra historia, nuestra psicología.

También somos más. Estamos vinculados con los niveles transpersonales de la conciencia y con la Fuente de todas las realidades.

El ego hace un buen trabajo y nos brinda equilibrio, para que no nos perdamos en lo transpersonal. El ego se asegura de que no ignoremos nuestra humanidad. Y es mejor no tomarlo demasiado en serio.

Si tienes éxito, con la canalización tendrás que replantearte, sin duda, algunas de las cosas que crees sobre ti mismo y sobre quien realmente eres. Ese es el don y el desafío. Te deseo la alegría y la transformación que yo he encontrado mediante la experiencia de canalización.

Este texto es una pieza clave para cerrar la serie sobre Evolución Consciente, pues aborda el guardián de la puerta: el ego. Para expandirlo a más de 600 palabras, profundizaremos en la dinámica de poder entre el ego y la esencia, el fenómeno del «bajón post-éxtasis» y cómo integrar la espiritualidad sin perder la toma de tierra.


El Ego: El Guardián de tus Limitaciones y el Despertar del Ser

En el camino del crecimiento espiritual y la expansión de la conciencia —ya sea a través de la meditación, la canalización o el estudio profundo—, tarde o temprano nos topamos con una fuerza de resistencia interna: el ego.

A menudo se nos enseña que el ego es sinónimo de arrogancia o narcisismo. Sin embargo, en la evolución consciente, descubrimos que el ego es mucho más sutil y peligroso. Su verdadera función no es hacernos sentir superiores, sino mantenernos pequeños.

1. La Gran Paradoja: El Ego como Limitador

Contrario a la creencia popular, el ego no busca nuestra grandeza. El ego es un sistema de seguridad biológico y psicológico diseñado para la supervivencia en la tercera dimensión. Su lema es: «Lo conocido es seguro; lo desconocido es peligroso».

Cuando empiezas a experimentar tu magnificencia —ese estado donde comprendes que eres espíritu manifestado, que estás conectado con la Fuente y que tus capacidades son ilimitadas—, el ego entra en código rojo. ¿Por qué? Porque si tú descubres que eres un ser infinito, el ego pierde su empleo como director de tu vida. Él solo sabe gobernar a un ser limitado por su cuerpo, su historia y sus traumas.

2. El «Escándalo» del Ego ante lo Transpersonal

Si alguna vez has tenido una experiencia de canalización, una revelación profunda en un seminario o un momento de bienaventuranza total, sabrás que el golpe de vuelta suele ser inmediato. Es lo que el texto describe como el «escándalo» del ego.

Este mecanismo se manifiesta como una voz interna inquisidora:

  • «¿Quién te crees que eres?»

  • «Eso que sentiste fue una alucinación o pura suerte».

  • «Mañana volverás a ser el mismo de siempre, no te hagas ilusiones».

Estas frases son ladrillos de invalidación. El ego intenta arrastrarte de vuelta a la «normalidad» 3D para recuperar el mando. Es un patrón previsible: después de una gran expansión, suele venir una contracción. Entender esto es vital para no abandonar el camino cuando surjan las dudas.


3. El Fenómeno del «Choque» después de la Trascendencia

Es muy común que después de un retiro espiritual o una sesión exitosa de canalización, la persona experimente lo que llamamos un «estrellarse» emocional. El ego aprovecha el retorno a la rutina para recordarte tus facturas pendientes, tus errores del pasado o tus inseguridades físicas.

Como bien citaba Richard Bach: «Argumenta en favor de tus limitaciones y las tendrás». El ego es un abogado experto en limitaciones. Si te quedas enganchado en su discurso, detienes tu evolución. La clave aquí no es luchar contra el ego (lo cual solo le daría más fuerza), sino aprender a ignorarlo con una sonrisa, reconociendo su juego de sombras.

4. El Ego como Ancla Necesaria

Sin embargo, no debemos ver al ego como un demonio que hay que extirpar. En el equilibrio de la evolución consciente, el ego tiene un propósito: brindarnos estructura.

Si viviéramos el 100% del tiempo en niveles transpersonales de conciencia, nos resultaría imposible cruzar la calle, pagar las cuentas o mantener una conversación coherente. El ego se asegura de que no ignoremos nuestra humanidad. Es el traje espacial necesario para caminar en el planeta Tierra. El problema surge cuando pensamos que nosotros somos el traje espacial, olvidando al astronauta que va dentro.


5. El Don de la Transformación

La canalización y otras prácticas de alta vibración son desafíos directos a la estructura del ego. Al recibir información que no conocías o experimentar estados de amor incondicional, estás obligando a tu estructura psicológica a expandirse.

Esta expansión te obliga a replantearte: ¿Quién soy yo realmente?

  • ¿Soy solo esta historia de fracasos y éxitos?

  • ¿Soy solo este cuerpo que envejece?

  • ¿O soy la conciencia que observa todo esto y que tiene acceso a la Fuente de todas las realidades?

Conclusión: Integrando la Magnificencia

La evolución consciente no consiste en destruir al ego, sino en ponerlo a nuestro servicio. Debes estar preparado para sus ataques de pánico. Cuando sientas que tu ego intenta invalidar tu Ser, respira y recuerda que es solo una parte de ti tratando de protegerte de lo que no comprende.

Al final del día, somos el cuerpo y la psicología, pero también somos mucho más. Estamos vinculados a niveles de sabiduría que el ego ni siquiera puede imaginar. El desafío es vivir con los pies en la tierra pero con la mente abierta a las estrellas, permitiendo que la alegría de la trascendencia guíe nuestro caminar cotidiano.

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