La vergüenza….que cosa más fea…

Si te fijas bien nunca salimos bien parados con ella porque si nos falta somos unos SINVERGÜENZAS y si la tenemos somos unos TIMORATOS…

Así que…. en primer lugar es una palabra que hay que tachar de nuestro vocabulario porque la usemos como la usemos no nos trae nada nuevo.

El lenguaje es fundamental, el castellano una lengua riquisima en matices que nos permite el uso de palabras “sinónimas” que no iguales porque ese pequeño matiz entre una y otra marca una gran diferencia psicológica en quien la pronuncia y en quien la escucha.

Así, y aunque luego profundizaremos en el sentimiento al que solemos denominar vergüenza, lo primero es eliminarla de nuestro vocabulario.

Cuando una persona te dice un cumplido y tus mejillas se ruborizan puedes decir:

-¡Qué vergüenza!

Pero también puedes decir:

-¡ Qué apuro! incluso ¡Qué corte!

Porque la vergüenza tiene que ver con la dignidad. De hecho veamos los tres primeros usos que recoge el diccionario de la Real Lengua Española:

1. f. Turbación del ánimo ocasionada por la conciencia de alguna falta cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante.

2. f. Turbación del ánimo causada por timidez o encogimiento y que frecuentemente supone un freno para actuar o expresarse. 

3. f. Estimación de la propia honra o dignidad

Lo dicho, todo muy feo.

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Si no hay nada de deshonroso ni de humillante en que yo sea bonita, ni he cometido falta alguna para serlo, ¿ por qué utilizar esa palabra?

Respecto al sentimiento en si, o como nos dice el diccionario, a la turbación del ánimo que sentimos, efectivamente suele suponernos un freno, pero no solo eso…

Imagina que tienes delante de ti a una persona que te está diciendo algo que no es precisamente un cumplido, todo lo contrario, te está recriminando una falta.

Ponte en situación… siente en este momento la vergüenza que te está produciendo ( si quieres para darle más realismo piensa que lo está escuchando alguien importante para ti)

¿ Cuál sería tu lenguaje corporal en ese momento? Posiblemente bajarías la mirada y la cabeza, en un acto de sumisión, de asunción de culpa… mientras piensas: ¡Qué vergüenza!

No importa si has cometido esa falta o no, tu respuesta no es util. Sólo sirve para un juego de poder, sólo sirve para que quien está señalando esa falta en público ( una conducta que no es que diga mucho en su favor) se crezca y paradojicamente se alce en “autoridad moral”, solo sirve para que tú te sientas indigno…

¿ Cometiste esa falta? Piénsalo un momento, escucha lo que te están diciendo aunque lo hagan en el momento más inoportuno o de la forma más desagradable. Porque a veces se nos adelantan las defensas y ni siquiera pensamos que esa persona tan desagradable que nos está ridiculizando pueda tener algo de razón. ¿ La cometiste?

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Mírale a los ojos, asume tu falta, pero sin bajar la cabeza. Cometer errores no es indigno, es humano.

Se trata de asumir, con humildad, que nos hemos equivocado, o que hemos tomado una decisión incorrecta, o que no hemos medido las consecuencias de nuestros actos, y poner nuestra intención en no volver a equivocarnos…

Pedir, con sinceridad, disculpas si con nuestros actos otras personas se han sentido ofendidas o dañadas.

Esto si es útil. Útil respecto a la situación, porque pone el foco en el acto y no en nuestra dignidad, útil para la otra persona ( salvo que lo busque sea ridiculizarte, en cuyo caso tampoco le estará mal una lección de humildad) que se siente escuchada y que obtiene una respuesta verbal acorde a la circunstancia, pero sobre todo muy útil para ti y tu autoestima.

¿ Qué no la cometiste? Bueno….entonces aun tiene menos sentido sentir vergüenza…

Y aquí podemos hablar de dos tipos distintos de vergüenza:

La vergüenza del : Vale no la he cometido pero los que le están escuchando van a creer que sí… o sea la vergüenza por el que dirán…

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En primer lugar aunque seamos las personas más virtuosas del mundo siempre habrá alguien que nos juzgue y condene en función de su propio mundo interior….y lo cierto es que esas personas deberían importarnos más bien poco. Y mucho menos provocarnos una sensación como la vergüenza… ESO ES SUYO

Por otro lado podemos sentir la VERGÜENZA AJENA que es la vergüenza que se siente por lo que hacen o dicen otros…que ya es el colmo de los colmos…

Nos hemos criado en una sociedad en la que desde pequeñitos nos han inculcado el término vergüenza hasta la saciedad y como decíamos al principio de forma totalmente ambivalente:

  • No seas vergonzoso y corre a besar a tu tío
  • No seas sinvergüenza y deja algo de pastel para tu tío

Y así acabamos sin saber muy bien si lo de la vergüenza es una buena cosa o en cambio una muy mal y posiblemente cogiéndole una antipatía importante al tío de marras…

Si queremos una sociedad nueva empecemos por eliminar esa palabra de nuestro vocabulario, de nuestra vida y sobre todo de la de nuestros pequeños.

 

Nuestros artículos tratan de aconsejarte y darte a conocer otras vías de salud, pero si aun así te sientes perdido, te aconsejamos que vayas a un medico especializado en tu tema.

13 Comentarios

    • Para nada, soy ese tipo de persona, prefiero ser yo misma con mis defectos y virtudes que aparentar ser lo que no soy. Además lo que otros piensen de mí, no es asunto mío!

      -Fluye y lleva esto presente.

      Nadie es mejor, nadie es perfecto.

      Saludos.

    • La vergüenza tiene q ver con no ser el centro de atención en una reunión…la vergüenza tiene q ver con la timidez y más a un hombre q te gusta….la vergüenza tiene q ver con q el otro sepa lo q realmente esconde tus sentimientos y te da justamente vergüenza q el otro lo sepa y más enfrentarlo

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