; SER COMO EL RÍO QUE FLUYE | Evolución consciente

Conciencia Planetaria

SER COMO EL RÍO QUE FLUYE

By  | 

Somos agua, el 70% de nuestro organismo, es agua. Agua que circula, agua que fluye para poder sobrevivir. Pero más allá de la parte biológica ( cómo es adentro es afuera) nuestra analogía con un río que fluye desde su nacimiento a su desembocadura para volver a comenzar pasado el proceso natural, es más que evidente…

Para entenderlo mejor, queremos hacernos eco de las palabras de alguien que juega perfectamente con las analogías para llevarnos más lejos en el crecimiento espiritual, con un lenguaje sencillo y cautivador, porque para él no hay que ser un letrado para conectar con nuestra esencia.

Hablamos de Paulo Coelho y de su libro ” Como el río que fluye” Os dejamos con sus palabras….

“Un río nunca pasa dos veces por el mismo lugar”, dice un filósofo. “La vida es como un río,” dice otro filósofo, y llegamos a la conclusión de que esta es la metáfora más aproximada al sentido de la vida. En consecuencia, será bueno recordarlo a lo largo de todo el año que viene:

A] Siempre estamos ante la primera vez.

Al recorrer el camino que va desde nuestro manantial (o nacimiento) a nuestro destino (muerte), los paisajes son siempre nuevos. Debemos encarar todas estas novedades con alegría, y no con miedo, porque de nada sirve temer lo que no se puede evitar. Un río no deja nunca de correr.

B] En un valle, andamos más despacio.

Cuando todo a nuestro alrededor se vuelve más fácil, las aguas se calman, nos volvemos más amplios, más largos, más generosos.

C] Nuestras márgenes son siempre fértiles.

La vegetación sólo nace donde existe agua. Aquél que entra en contacto con nosotros, debe entender que estamos allí para dar de beber a quien tiene sed.

D] Hay que esquivar las piedras.

Es evidente que el agua es más fuerte que el granito, pero necesita tiempo. De nada sirve dejarse dominar por obstáculos más fuertes, o intentar batirse contra ellos, pues gastaremos energía en vano. Lo mejor es saber dónde se encuentra la salida, y seguir adelante.

E] Las depresiones necesitan de paciencia.

De repente el río entra en una especie de hoyo, y deja de correr con la alegría de antes. En esos momentos, la única manera de salir es contar con la ayuda del tiempo. En el momento preciso, la depresión se llena, y el agua puede seguir adelante. En lugar del hoyo feo y sin vida, existe ahora un lago que los demás pueden contemplar con alegría.

F] Somos únicos.

Nacemos en un lugar que estaba destinado a nosotros, que nos mantendrá siempre alimentados de agua de modo que, frente a obstáculos o depresiones, podamos tener la paciencia o la fuerza necesarias para seguir adelante.

Comenzamos nuestro curso de manera suave, frágil, hasta tal punto que una simple hoja puede detenernos.

Sin embargo, como respetamos el misterio del manantial que nos engendró, y confiamos en su Eterna sabiduría, poco a poco vamos ganando todo lo necesario para recorrer nuestro camino.

G] Aunque seamos únicos, pronto seremos muchos.

A medida que caminamos, las aguas de otros manantiales se acercan, porque aquél es el mejor camino a seguir.

Entonces ya no somos uno solo, sino muchos, y hay un momento en que nos sentimos perdidos.

Sin embargo, como dice la Biblia, “todos los ríos van al mar.”

Es imposible permanecer en nuestra soledad, por muy romántica que esta pueda parecer.

Cuando aceptamos el inevitable encuentro con el agua de otro manantial, al final entendemos que eso nos hace mucho más fuertes, esquivamos los obstáculos u ocupamos las depresiones en mucho menos tiempo, y con mucha más facilidad.

H] Somos un medio de transporte.

De hojas, de barcos, de ideas. Que nuestras aguas sean siempre generosas, que podamos siempre llevar hacia adelante a todas las personas o cosas que pudieran necesitar de nuestra ayuda.

I] Somos una fuente de inspiración.

Y por lo tanto, dejemos a un poeta brasileño, Manuel Bandeira, las palabras finales:

Ser como el río que fluye
Silencioso dentro de la noche.
No temer las tinieblas de la noche.
Si hay estrellas en el cielo, reflejarlas.
Y si los cielos se cubren de nubes,
Como el río, las nubes son agua,
Reflejarlas también sin amargura
En las profundidades tranquilas.

Las publicaciones son de autores muy interesantes que hemos leído y que compartimos para el beneficio de muchas personas que necesitan ayuda. Si tu eres uno de esos autores y consideras que tu articulo no debe estar en nuestro blog, por favor escríbenos y lo retiraremos sin problemas

3 Comments

  1. Anónimo

    04/08/2016 at 15:04

    En extensión y profundidad el pálpito de la vida es ahora, hoy y si nos anclamos en el pasado o en el futuro nos alejamos de las bondades de la existencia.

    Lamm-hoy
    Gracias

  2. MIRTA ELENA ZARLENGA

    09/08/2016 at 04:58

    MUY BUENO.

  3. Fernando Loaiza

    10/08/2016 at 14:50

    Este escrito es maravilloso.
    Gracias.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.