; SALUDA AL INMORTAL | Evolución consciente

Conciencia Corporal

SALUDA AL INMORTAL

By  | 

Saluda al inmortal para realizar un masaje completo a tu columna vertebral. Con este movimiento estiramos y recogemos nuestra columna, nos anclamos con los pies en la tierra porque queremos reivindicar nuestro lugar en la vida y giramos el cuerpo para reconocer nuestro entorno y a nosotros mismos.

Cuando saludamos al inmortal comprobamos la flexibilidad y fuerza de nuestra columna vertebral, la enderezamos, la fortalecemos, porque nuestra columna es nuestra fuerza.

A veces creemos que simplemente no podemos con todo, a veces nos parece que la vida puede más que nosotros, nos doblamos, nos “arrugamos”. Estírate para recordar que tú eres un guerrero o una guerrera, que no hay nada que no consigas. Que eres fuerte.

La columna vertebral es el pilar de una construcción, representa el apoyo, la protección y la resistencia. Por lo tanto, la columna vertebral me sostiene y me protege en todas las situaciones de mi vida. Es mi pilar físico e interior. Sin ella, me derrumbo.

Una desviación de la columna vertebral simboliza principalmente una resistencia a vivir plenamente mi vida. El modo en que me porto en la vida, mi dificultad en dejar la vida sostenerme y dejar ir las viejas ideas se manifestarán por una desviación de la columna vertebral que se inclinará de lado, hacía delante, o hacía atrás… Decido asumirme y mantenerme “derecho” frente a la vida, con confianza y determinación.

La escoliosis es una desviación lateral de la columna vertebral.

Cuando ésta me afecta, tengo la sensación de llevar en mis hombros una carga muy pesada. Como que esto sobrepasa cualquier esperanza de realización, vivo impotencia y desesperación.

Mis responsabilidades me dan miedo, estoy indeciso en mi orientación. La energía se bloquea y la escoliosis es su manifestación física.

Esto se presenta frecuentemente en la adolescencia: como que estoy a la búsqueda de una identidad, demasiado viejo para ser un niño y demasiado joven para ser un adulto, la vida y las responsabilidades parecen enormes. Tendré tendencia a compararme a mis hermanos, hermanas, primos y primas.

Ya que tengo frecuentemente la impresión que son mejores que yo, me desvalorizaré y esto se expresará por una escoliosis.

La escoliosis está pues vinculada a un deseo de huir una situación o alguien. Compruebo lo que sucede en mi vida que me impide sentirme bien. Acepto vivir en presente, es decir un día a la vez. Tomo consciencia de estar en la escuela de la vida y de vivir en armonía con lo que me rodea.

¡Encuentro la alegría y, cada día, comprendo que tengo la fuerza y la capacidad de responder al reto!

Para fortalecer nuestra columna y corregir la escoliosis haremos los movimientos de “saluda al inmortal”.

Desde la postura del jinete, con los dos pies bien asentados en la tierra y las piernas separadas más o menos el ancho de nuestros hombros, doblamos ligeramente las rodillas y adelantamos un poco el coxis, para dejar la columna completamente recta.

Desde las manos en los costados, dejar caer las manos y elevarlas en cruz hasta juntar las palmas tocándose por encima de la cabeza.

Inclinar el cuerpo, hacia delante bajando las manos hasta prácticamente tocar con la punta de los dedos el suelo, bajar progresivamente sacando todo el movimiento de la columna vertebral, notando como lentamente se dobla hacia dentro. Elevar el cuerpo y volver a notar como lentamente se estira toda la columna.

Llevar las manos a la frente, cambiar las manos para que la izquierda toque el dorso de la derecha y quede entre la mano derecha y la frente con las palmas hacia afuera, y las manos ligeramente en cruz. Inclinar el cuerpo lateralmente a la izquierda y después a la derecha, como descolgando lateralmente la columna para terminar en el centro.

Inclinar el cuerpo y bajar, para llevar las manos hasta casi tocar el suelo entre las piernas.

De aquí girar hacia la izquierda de forma que las manos bordeen el pie izquierdo hasta el talón izquierdo, de aquí cambiar el sentido y volver al talón del pie derecho. Notando como un masaje en la columna. Y Volver al centro.

Incorporar el cuerpo, tirando de la columna y elevando los brazos, hasta llevar el dorso de la mano sobre la frente.

Volver a inclinar el cuerpo lateralmente a la izquierda y a la derecha y volver a bajar y a ir del talón izquierdo al derecho.

Repetir el ciclo hasta completar tres ciclos, pero la última vez antes de subir juntar las palmas abajo y subir por encima de la cabeza. Una vez aquí bajar los brazos en cruz por los costados con las palmas hacia arriba y a la altura de estar en cruz girar las muñecas para que las palmas indiquen hacia abajo.

Bajar las manos y recogerlas en los costados.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.