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Crecimiento personal

¿QUÉ PRECIO TIENE MI LIBERTAD?

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La Libertad tiene un precio y depende de lo buen negociador que seas contigo mismo, te costará más o menos alcanzarla. Cuanto más te resistas más pagarás y más “cobrarás” en especies con aromas de dolor. Si quieres que tus alas se pongan manos a la obras es necesario que tus pies dejen de caminar, y esa orden se la tienes que dar tú. Ellos solos no pueden parar.

¿Hasta qué punto estás dispuesto a soltar-te (que tiene que ser “todo” lo que Crees)?

Ser como eres y no como te han dicho que seas, cómo quieren que seas los demás o cómo te gustaría ser IMPLICA:

  • Renunciar a ese personaje con el que llevas conviviendo tantos años
  • Lanzarte al vacío sin paracaídas.
  • Quedarte seguramente solo, al menos una temporada
  • Abrir la caja de Pandora donde has ido metiendo todos esos miedos malCreados e ir iluminándolos uno a uno, a tu ritmo
  • Hacerle frente a la culpa
  • Renunciar a la hipocresía y a la falsedad y apostar por la honestidad
  • Implica transformar el “estar orgulloso de Tener” en “estar orgullo de Ser”
  •  Aceptar que tienes limitaciones y que éstas forman parte de tu Perfección
  • Dejar ir amistades, familiares, parejas, trabajos… que te encadenan.
  • Tener mucha paciencia con tu impaciencia por querer Volar

Implica tantas cosas…

Viendo jugar a mi sobrina de cinco añazos y medio, me pregunto en qué momento perdemos esa libertad. No necesita nada ni a nadie para divertirse, para bailar, para puzzlear, para sonreír. Ella solita inventa mil y un entretenimientos. Se puede pasar una hora seguida cantando la misma canción sin aburrirse mientras le da vida a un cuento para colorear. O se queda con la boca abierta cuando un payaso-mago-mimo crea un corazón y un perrito con un globo en tres segundos. Tiene aún esa capacidad de sorprenderse por cualquier cosa que la mayoría de nosotros escondimos en el baúl de los olvidos demasiado temprano.

Los niños no pagan nada porque tienen esa inocencia, esa ilusión, esa Esencia tan limpia de creencias que no se paran a pensar en lo que pueden perder ni en lo que van a ganar. Simplemente SON en cada instante lo que les da la gana, sin juzgar si lo que están haciendo es bueno o es malo, si es lo más correcto, si podrían haberlo hecho mejor, si van a ser castigados o premiados, si les van a dejar de Amar si se portan mal. Y no lo hacen porque aún no han aprendido ese lenguaje tan (in)humano, así que ni lo hablan ni lo entienden. Ni siquiera saben que existe. Son Pura Autenticidad.

Y qué poco nos dura…

Cuando no necesitas más de lo que ya tienes y Eres para ser feliz… entonces es cuando empiezas a sentir esa libertad vibrando por cada poro de tu piel y (casi) nada de lo que hagas o digas será para complacer “al otro” sino para complacerte a ti. Pero para llegar a este estado hay que pasar antes por otros muchos no tan “agradables”, tropezar con las piedras necesarias para aprender de ellas y para en un futuro poder reconocerlas, caerte si tu ceguera te impide sostenerte en pie y, sobretodo, volver a levantarte y QUERER continuar…

Al principio, una de las cosas más complicadas es saber si quién te está hablando es la Mente o es tu Corazón porque se van intercambiando los disfraces y las formas de comunicarse con nosotros. A veces es el corazón el que nos susurra a través de lógicas aplastantes y otras es la mente la que nos provoca taquicardias desbordantes. Al final, pasas de averiguar de dónde viene cada cosa y vas directa al grano que es hacer lo que te plazca siendo consciente de “todas” sus probables consecuencias y de que será lo único de lo que no te arrepentirás jamás.

Esa Consciencia de “posibles resultados” (tanto “positivos” como “negativos”) son lo que dan forma a esa Libertad y la que hace que sea tan complicado serle fiel, SERTE FIEL.

Llega un momento (o no…) en el que tienes que decidir si quieres volver a ser un “niño” o quieres continuar siendo un “adulto”.

Llega un momento (o no) en el que tienes que “dejar de ser rico” para empezar a ser Abundante.

Llega un momento (o no) en el que la Vida te pasa su factura y eliges si le “Rindes” cuentas o si sigues luchando contra ella.

Llega un momento… en el que te preguntas:

¿Estoy dispuesto a pagar el precio de mi Libertad?

Y será justo esa decisión la que marcará el Principio de tu Comienzo o el Final de tu Despertar.

5 Comments

  1. Habitos De Rockefeller

    Habitos De Rockefeller

    10/01/2016 at 23:00

    Super :/

  2. Angélica Leguizamón Rincón

    Angélica Leguizamón Rincón

    27/10/2016 at 00:06

    Personalmente, pienso que la Libertad no tiene ningún precio!!!

  3. Dora Ester Albarracin

    Dora Ester Albarracin

    04/11/2016 at 22:52

    La libertad no tiene precio!!!!

  4. Nancy Pinazo

    Nancy Pinazo

    22/11/2016 at 13:01

    Q BUENO .

  5. Yanira Juarez Menchaca

    Yanira Juarez Menchaca

    22/11/2016 at 14:26

    Es difícil aceptarlo.. Pero se debe dejar de tener para ser..

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