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Psicología

LAS 5 CLAVES DE LAS RELACIONES EXITOSAS

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Somos seres sociales, es decir, vivimos en continua interacción con otros.

Todos tenemos formas de mirar distintas, necesidades, deseos, gustos, objetivos, propósitos, valores, retos, creencias e historias de vida diferentes.

La única forma de distender el conflicto o al tensión que se da entre todos nosotros, cualquiera que sea el rol que jugamos, es el amor.

Lo primero que debemos aceptar es que no hay relación insignificante, todas las relaciones personales tienen un por qué y un para qué. Sin embargo, mientras más sólidas son las relaciones de un grupo, tendremos más posibilidades de alcanzar el éxito entre todos.

Hay muy pocas cosas en la vida que podamos hacer realmente de manera independiente. Casi todo lo que hacemos involucra a muchas otras personas.

Da lo mismo si se trata del presidente de una nación o de un obrero, campesino o ama de casa. Siempre, todos sin excepción, interactuamos con otras personas ya que sin ellas, no podríamos hacer nada ni jugar ninguno de nuestros roles sociales. Por ejemplo:
Esposa – esposo
Padre/madre – Hijo/hija
Jefe – empleado
Maestro – alumno
Médico – paciente

Para que cualquiera de los roles que jugamos pueda existir necesita forzosamente del otro, pero, ¿cómo podemos alcanzar el éxito en nuestra interacción con otros?

Para poder ser un líder exitoso en cualquier área, necesitamos aprender a relacionarnos bien con los demás, con aquella o aquellas personas que conformen nuestro equipo en: la pareja, la familia, el trabajo, la comunidad, la sociedad, etc.

Las cinco características fundamentales en toda relación.

Ya mencionamos que el elemento básico para romper con el conflicto o la tensión en cualquier relación es el amor, sin embargo, existen 5 características que deben existir en toda relación para alcanzar el éxito en esta área y en el fondo de todas ellas, debe estar el amor.

Según el experto en el tema, John C. Maxwell, las 5 características de las que hablamos son las siguientes:

1. Respeto

Si no logramos tener una actitud de respeto con cualquier persona, nuestras relaciones no llegarán a ningún lado positivo. Siempre debemos alimentar el deseo de considerar valiosos a los demás.

Les Jilin decía: “no puedes hacer que el otro se sienta importante en tu presencia si secretamente piensas que es un don nadie”. Nuestro objetivo seria, algún día, llegar a ver a los demás como lo más importante del mundo, sin importar de quién se trate.

La clave del respeto es que debes mostrárselo a los demás, incluso si no llegan a hacer nada para merecérselo, tan sólo porque son seres humanos. Y, al mismo tiempo, debes ganarte el respeto de los otros.

2. Experiencias compartidas

El respeto es el cimiento para todas las relaciones maduras y sanas, pero no basta sólo con eso, es necesario conocer a la otra persona para poder tener una relación personal real, auténtica, madura.

Para ello, requieres necesariamente compartir experiencias con ella durante algún tiempo y eso no siempre será sencillo de alcanzar.

Cuando le preguntaron a un importante entrenador de Futbol qué probabilidades tenía de ganar el siguiente partido de un campeonato él dijo que sería muy difícil saberlo, pues cada año cambiaban a un porcentaje alto de jugadores, lo que generaba que los jugadores nuevos no tenían las experiencias compartidas necesarias para poder asegurar el triunfo.

3. Confianza

Cuando has pasado con las personas el tiempo suficiente y has logrado aprender a respetarlas más allá de todas las diferencias y las conductas que te molestan de ellas estás en la posición de ganarte su confianza, elemento fundamental en todas las buenas relaciones.

Un famoso poeta escribió alguna vez: “Que confíen en uno es mayor elogio que ser querido”.

Sin la confianza no se puede llegar a lograr el éxito en ningún tipo de relación personal.

4. Reciprocidad

Una relación unilateral está condenada al fracaso. Cuando una persona, en cualquier relación, es la que siempre da y la otra la que siempre recibe, tarde o temprano, decía Hellinger, se desintegrará.

Esto se da en cualquier vínculo de cualquier relación. Para que las cosas funcionen es necesario un “Dar-tomar” constante y recíproco, con un equilibro preciso. Para ello es importante investigar con la otra u otras personas involucradas acerca de sus deseos, necesidades, esperanzas, expectativas u objetivos y ofrecerles una atención plena demostrándole o demostrándoles que estamos interesados en ellos.

5. Placer mutuo

Cuando nuestras relaciones crecen y se fortalecen, se afirman, las personas involucradas aprenden a disfrutarse mutuamente. El simple hecho de estar juntos puede fomentar confianza, seguridad, bienestar y convertir situaciones penosas o desagradables en positivas.

Siempre se requiere de paciencia y compromiso para lograr construir vínculos fuertes. Si sólo estás conectado con los resultados u obsesionado con que las cosas y las personas tienen que ser como tú piensas que deben ser, tenderás a menospreciar a los demás y eso traerá resultados dolorosos y destructivos.

Las publicaciones son de autores muy interesantes que hemos leído y que compartimos para el beneficio de muchas personas que necesitan ayuda. Si tu eres uno de esos autores y consideras que tu articulo no debe estar en nuestro blog, por favor escríbenos y lo retiraremos sin problemas

1 Comment

  1. MIRTA ELENA ZARLENGA

    21/04/2016 at 23:16

    MUY BUENO.

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