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Crecimiento personal

La enfermedad de estar ocupado

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Hay personas que siempre están ocupado. Cuando le preguntas por su estado emocional, te responde que ocupada. Las personas ocupadas dicen que tienen que hacer muchas cosas, trabajo, familia, vida social, deporte, etc. Desde hace poco esta reacción, sólo se daba en adultos, sin embargo, recientemente también hay muchos niños y adolescentes que tienen sus días (y en algunos casos noches) llenas de actividades. Las pregunta son, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué estos hábitos destructivos empiezan tan pronto? ¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? ¿Por qué se lo hacemos a nuestros hijos? ¿Cuándo se nos olvidó que somos “seres” humanos y no “haceres” humanos?

¿Qué pasó con el mundo en el que los niños se ensuciaban con barro, lo ponían todo perdido y a veces se aburrían? ¿Tenemos que quererlos tanto como para sobrecargarlos de tareas y hacerles sentir tan estresados como nosotros? ¿Qué pasó con el mundo en el que podíamos sentarnos con la gente que más queremos y tener largas conversaciones sobre nosotros mismos, sin prisa por terminar?

¿Cómo hemos creado un mundo en el que tenemos más y más cosas que hacer con menos tiempo libre (en general), menos tiempo para reflexionar, menos tiempo para simplemente… ser?

Sócrates dijo: “Una vida sin examen, no merece ser vivida.”

¿Cómo se supone que podemos vivir, reflexionar, ser o convertirnos en humanos completos si estamos constantemente ocupados?

Esta enfermedad de estar “ocupado” es intrínsecamente destructiva para nuestra salud y bienestar. Debilita la capacidad de concentrarnos completamente en quienes más queremos y nos separa de convertirnos en el tipo de sociedad que tan desesperadamente clamamos.

Desde los años 50 hemos tenido tantas innovaciones tecnológicas que nos prometimos hacer nuestras vidas más fáciles, más rápidas, más sencillas. Aun así, hoy no tenemos más tiempo disponible que hace algunas décadas.

Para algunos de nosotros, “los privilegiados”, las líneas entre el trabajo y la vida personal desaparecen. Siempre estamos con algún aparato. Todo el tiempo.

Tener un smartphone o un ordenador portátil significa que deja de existir la división entre la oficina y nuestra casa. Cuando los niños se van a la cama, nosotros nos conectamos.

Una de mis rutinas diarias es revisar una avalancha de correos. Me suelo referir a esto como “mi yihad contra el correo”. Estoy constantemente enterrado bajo cientos y cientos de correos, y no tengo ni la más remota idea de cómo detenerlo. He intentado diferentes técnicas: respondiendo sólo por las mañanas, no respondiendo los fines de semana, diciéndole a la gente que nos comuniquemos cara a cara… Pero siguen llegando, en cantidades ingentes: correos personales, correos del trabajo, incluso híbridos. Y la gente espera una respuesta a esos correos. Ahora, resulta que quien está demasiado ocupado soy yo.

La realidad es muy diferente para otros. Para algunos, tener dos trabajos en sectores mal pagados es la única forma de mantener una familia a flote. El veinte por ciento de los niños de EE.UU. viven en la pobreza y muchos de sus padres trabajan por salarios mínimos para poner un techo sobre sus cabezas y algo de comida en la mesa. También están muy ocupados.

Los viejos modelos (incluyendo el del núcleo familiar sólo con un padre trabajando, si es que tal cosa alguna vez existió) ha pasado de largo para muchos de nosotros. Sabemos que existe una mayoría de familias en las que la unidad familiar está separada o con ambos padres trabajando. Y no funciona.

No tiene que ser así.

En muchas culturas musulmanas, cuando quieres preguntarle a alguien qué tal le va, dices: en árabe, ¿Kayf haal-ik? o, en persa, ¿Haal-e shomaa chetoreh? ¿Cómo está tu haal?

¿Qué es ese haal por el que preguntas? Es una palabra para preguntar por el estado transitorio del corazón de uno. En realidad preguntamos “¿Cómo está tu corazón en este momento exacto, en este mismo suspiro? Cuando nosotros preguntamos “¿Qué tal estás?”, esto es exactamente lo que queremos saber de la otra persona.

No pregunto cuantas cosas tienes por hacer, no pregunto cuántos correos tienes pendientes de leer. Quiero saber cómo estás en este preciso momento. Cuéntame. Dime que tu corazón está contento, dime que tu corazón está dolorido, que está triste y que necesita contacto humano. Examina tu propio corazón, explora tu alma y después cuéntame algo sobre ellos.

Dime que recuerdas que sigues siendo un ser humano, no sólo un “hacer” humano. Dime que eres algo más que una máquina completando tareas. Ten esa charla, ese contacto. Ten una conversación sanadora, aquí y ahora.

Pon tu mano en mi hombro, mírame a los ojos y conecta conmigo por un segundo. Cuéntame algo sobre tu corazón y despierta al mío. Ayúdame a recordar que yo también soy un ser humano pleno que necesita contacto con otros humanos.

Enseño en una universidad en la que hay muchos estudiantes orgullosos de si mismos con el estilo de vida “estudiar mucho, desfasar mucho”. Esto probablemente podría ser una un reflejo de buena parte de nuestro estilo de vida.

No tengo soluciones mágicas. Lo único que se es que estamos perdiendo la capacidad de vivir una vida plena.

Necesitamos una relación diferente con el trabajo y la tecnología. Sabemos lo que queremos: una vida con significado, sentido de humanidad y una existencia justa. No es sólo tener cosas. Queremos ser completamente humanos.

W. B. Yeats escribió una vez: “Se necesita más coraje para escudriñar los rincones oscuros de tu propia alma que para luchar en un campo de batalla.” ¿Cómo se supone que vamos a examinar los rincones oscuros de nuestra alma si no tenemos tiempo? ¿Cómo podemos vivir una vida sujeta a examen?

Siempre soy prisionero de la esperanza, pero me pregunto si estamos dispuestos a reflexionar sobre cómo hacerlo y sobre cómo vivir de otra manera. De alguna forma, necesitamos un modelo diferente de reorganización individual, social, familiar y humanitario.

Quiero que mis hijos se ensucien, que lo ensucien todo y que incluso se aburran. Quiero que tengamos un tipo de existencia en el que podemos detenernos por un momento, mirar a otras personas a los ojos, tocarnos y preguntarnos mutuamente ¿cómo está tu corazón?. Me estoy tomando tiempo para reflexionar sobre mi propia existencia; estoy lo suficientemente en contacto con mi propio corazón y alma para saber cómo me siento y para saber cómo expresarlo.

¿Cómo está tu corazón hoy?

Déjame insistir en un tipo de conexión humano-a-humano en la que cuando uno de nosotros responda “Estoy muy ocupado”, podamos responder “Lo sé. Todos lo estamos. Pero quiero saber cómo está tu corazón.”

Omid Safi
Traducción D. León

20 Comments

  1. angeles

    21/05/2015 at 22:16

    me gusta

  2. pancho

    26/05/2015 at 05:17

    me encanto

  3. Lucie

    30/05/2015 at 14:27

    que buen recordatorio. Me encantó. Gracias

  4. Nicolas Andres Cortés Espinoza

    Nicolas Andres Cortés Espinoza

    30/11/2015 at 14:54

    Vinka Alvarado Labrin mira

  5. Luz Marina Palmar

    Luz Marina Palmar

    30/11/2015 at 16:32

    NO TENGO TIEMPO ,, ES LA EXCUSA,,!!!

  6. Anónimo

    30/11/2015 at 17:00

    Yaaaaaa jajjajajajaja

  7. Guillermo Machado Mendiola

    Guillermo Machado Mendiola

    30/11/2015 at 20:53

    Namaste

  8. Ester Patiño Rabago

    Ester Patiño Rabago

    30/11/2015 at 21:46

    A veces disculpas para noccomprometerte.

  9. Libre

    31/12/2015 at 04:41

    Excelente

  10. Cocoro Vilazquez

    Cocoro Vilazquez

    18/02/2016 at 21:56

    Cel Rodriguez

  11. Mar Conde Gonzalez

    Mar Conde Gonzalez

    18/02/2016 at 22:30

    Y que haya gente que diga “que no tiene nada que hacer.”..

  12. Rosa Maria Roca Vilata

    Rosa Maria Roca Vilata

    23/02/2016 at 18:47

    Me gusta esto.

  13. Vevi SanRo

    Vevi SanRo

    02/03/2016 at 04:14

    Georgie Santacruz ?

  14. Pia Belen Guzman

    Pia Belen Guzman

    29/03/2016 at 03:52

    Jajajjaja…se ve interesante cuando me desocupe lo leo 🙁

  15. Emilia María Bogado

    Emilia María Bogado

    29/03/2016 at 04:17

    Pablo Nahuel

  16. Caro-isa Zepeda

    Caro-isa Zepeda

    29/03/2016 at 18:57

    Cuando tenga tiempo lo leeré, una cosa más en mi lista de pendientes. ?

  17. Pilar Figueroa

    Pilar Figueroa

    15/04/2016 at 18:11

    Es una manera de evadirnos. Nos hemos perdido fuera de nosotros y tememos reorientar la mirada y redescubrirnos. Necesario hacerlo

  18. Diana Nuñez

    Diana Nuñez

    09/06/2016 at 03:03

    Así es Blanca, solo ocupación…..

  19. Raúl Chapol

    Raúl Chapol

    22/10/2016 at 16:24

    pues hay que tratar de ser libres hoy, esta escrito ‘

  20. Jose Garay

    Jose Garay

    22/10/2016 at 16:30

    Yo trabajo solo cuatro horas x dia.y todo resto drl dia lo disfruto trankilo escuchando musica, paseando en bici con mi hijo, jugando a la pelota,ir a pezcar siempre disfrutando toda la tarde y noche…la vida es corta.y no precisamos llenarnos de aparatos en la casa…sencillo y humilde se vive bien…y enfermes tu cabeza con porquerias.controla al sistema…que el sistema mundano, no controle tu vida…

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