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Conciencia Corporal

HAZTE MÁS FUERTE

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El Tai Chi, a pesar de ser un tipo de ejercicio muy suave (razón por la que se recomienda a cualquier edad) también puede ayudarte a tonificar tus músculos mediante la repetición de ejercicios concretos. Sigue las indicaciones para los ejercicios de hoy y hazte más fuerte.

El Tai Chi es en su esencia un arte marcial que en occidente se ha utilizado en forma terapéutica para promover la salud. Sin embargo, tiene un sistema de entrenamiento, cuyos ejercicios permiten trabajar y aumentar la fuerza muscular, cualidad fundamental para el combate y la lucha, o cualquier otra actividad que la requiera.

Los ejercicios de fuerza del Tai Chi son recomendables para realizar todos los días, ya que el beneficio se obtiene a base de la repetición continua y progresiva de este tipo de entrenamiento.

Ejercicios de fuerza de Tai Chi

  • Empieza colocándote en la postura del jinete. Te pones de pie separando las piernas un poco, más o menos el ancho de tus hombros, y flexiona ligeramente las rodillas. Estira los brazos poniéndolos en cruz, con las manos a la altura de los hombros. Inspira profundamente y dirige las palmas hacia arriba, estirando las piernas. Expulsa el aire y dirige las palmas hacia abajo acompañando le movimiento con la flexión de las rodillas. Recuerda que las manos apenas deben desplazarse, sólo unos quince o veinte cm para acompañar el movimiento. Mantén la espalda recta y la mirada al frente en todo momento. Repite treinta y seis veces.
  • Ponte de pie, con la espalda recta y las manos unidas a la altura del pecho. Levanta la pierna derecha manteniéndola estirada, hasta formar un ángulo de noventa grados con el cuerpo. Mantén la postura unos  treinta segundos mientras con las manos haces un poco de fuerza empujándolas entre ellas. Después baja la pierna lentamente. Coge aire y suéltalo poco a poco por la nariz. Repite el ejercicio con la pierna izquierda. Repite el ejercicio treinta y seis veces alternando las piernas.
  • Colócate de nuevo en la postura del jinete y levanta los brazos lentamente hasta que las palmas apunten hacia el techo. Dobla la cabeza hacia atrás y levanta la mirada. Sostén esa posición entre uno y tres minutos.
  • De pie. Piernas separadas ancho de caderas. Brazos estirados al frente con las manos a la altura de los hombros una frente a otra. Cierra los puños. Apriétalos mientras espiras y relájalos mientras inspiras. Repite por lo menos treinta y seis veces.
  • Volvemos a la postura del jinete, sólo que con las piernas un poco más flexionadas. Para empezar levanta los brazos con los codos ligeramente flexionados, por delante de tu cuerpo con las palmas mirando hacia abajo. Inspira mientras levantas los brazos con suavidad y acompaña el movimiento de las manos estirando las rodillas (aunque no del todo). Cuando las manos lleguen a la altura de los hombros abre los brazos como para colocarlos en cruz mientras las palmas se miran la una a la otra, como enfrentadas. Continúa inspirando mientras los brazos se van abriendo y las rodillas se van estirando casi completamente. Cuando tengas los brazos en cruz traza el camino inverso con los brazos mientras exhalas el aire y vuelves a doblar las rodillas. Recuerda que cuando las manos estén de nuevo frente a ti, más o menos separadas la distancia de tus hombros, debes girarlas de nuevo para que las palmas queden mirando hacia abajo y ligeramente giradas con las puntas de los dedos hacia adentro (casi como si estuvieran cogiendo una pelota) mientras las bajas hasta la altura del Dantien. Repite treinta y seis veces.
  • Ponte de pie con las piernas abiertas más o menos la distancia de tus hombros. Levanta los brazos por encima de la cabeza mientras inspiras. Estira bien todo el cuerpo sin forzarlo. Con los brazos extendidos gira las palmas de las manos hasta que se enfrenten y después gira suavemente el torso hacia la izquierda. Transfiere el peso del cuerpo a la pierna derecha sin mover le pie derecho y manteniendo las rodillas ligeramente fleixonadas. Extiende el brazo izquierdo hacia afuera, a la altura del hombro izquierdo, con la palma hacia arriba, y gira la cabeza hacia la izquierda. Fija los ojos en la palma izquierda. Dobla levemente la cintura hacia la palma extendida. Lleva el brazo derecho sobre la cabeza hacia el lado izquierdo con la palma derecha mirando hacia el centro de la cabeza. El movimiento de las manos viene a ser como si entre las manos tuvieras una pelota que describiera un semicírculo desde encima de tu cabeza hasta tu lado izquierdo a la altura del hombro. Realiza los movimientos inversos y vuelve a la postura iniciar con los brazos estirados sobre la cabeza. Repite el movimiento hacia el otro lado, teniendo cuidado de cambiar el peso del cuerpo al pie correspondiente.

5 Comments

  1. Angeles Prieto

    Angeles Prieto

    30/01/2016 at 01:52

    me gusta

  2. Narda Rivas

    Narda Rivas

    30/01/2016 at 03:47

    Me gustaria. Un video o graficas

  3. Maria Benita Rodriguez Avalos

    Maria Benita Rodriguez Avalos

    30/01/2016 at 04:23

    me encanta

  4. Secretde Dona

    Secretde Dona

    30/01/2016 at 13:01

    Lo practiqué durante un tiempo y me gustaria recuperar.

  5. Cirla Oriana

    Cirla Oriana

    26/10/2016 at 14:18

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