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Conciencia Espiritual

EL MICROFONO CÓSMICO: CANALIZACIONES

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Esta sera una serie de post sobre las canalizaciones, que son, como se producen y cual es el proceso que se desencadena para que se de la canalización en si misma. Esperamos que disfrutes de este viaje de conocimiento cósmico.

QUE ES LA CANALIZACION, COMO SE PRODUCE

La canalización es tan antigua como la historia humana. Siempre hubo personas capaces de ingresar en estados de conciencia expandida, para recibir orientación, revelaciones y profecías. Hemos llamado a estas personas videntes, profetas, oráculos y visionarios: hombres y mujeres que traían al pueblo la palabra de Dios o de los dioses. Los profetas del Antiguo Testamento, el oráculo de Delfos y la guía constante proporcionada por el oráculo Nachung, del budismo tibetano, son ejemplos de lo que ahora llamamos canalización.Puesto que la canalización se ha convertido recientemente en un fenómeno popular, asociado con la Nueva Era, resulta fácil pensar que no es sino eso: una técnica de la Nueva Era. Sin embargo, el sintonizar la conexión con los niveles transpersonales de la conciencia, en busca de inspiración y esclarecimiento, ha marcado la evolución de nuestras religiones, nuestras artes, nuestra filosofía y hasta de nuestra ciencia, desde el principio de la humanidad.

Los antiguos poetas decían que escuchaban a las Musas. En diversos campos, matemáticos e investigadores aseguran haber tenido una súbita “intuición” que resolvió el problema que los tenía perplejos. Los líderes religiosos dicen haber tenido “revelaciones”. Aun dentro de la Iglesia Católica, si el Papa recibe una de esas “revelaciones” se convierte en parte de la doctrina, sin que deba ser aprobado por el congreso de cardenales. Intuición, inspiración y revelación son distintos ejemplos del trascender nuestro pensamiento cotidiano ordinario, para tocar lo transpersonal y así traer a nuestra vida cotidiana algo que no estaba antes allí.

Se podría decir que toda actividad creativa es una forma de canalización. El actor y la actriz excelentes no representan un papel se convierten en el personaje que están representando. Eso es lo que nos deja sin aliento. En todas las artes hay momentos de exaltación en que el individuo desaparece y quedan sólo la danza, sólo el canto, sólo la música. En momentos tales el público se siente transportado fuera de sí mismo, hacia el reino de la danza, el canto o la música. Son los momentos que tanto ansían el público y el artista: los momentos que tocan el alma.

Cada uno de nosotros es un Ser multifacético. Esta¬mos habituados a “considerarnos singulares, pero si lo piensas reconocerás la verdad de que eres muchos aspectos diferentes de un solo Ser. Hay muchos seres diferentes dentro de cada uno, muchos aspectos diferentes y distintos de quienes somos.

A través de nuestro trabajo con Brugh he llegado a entender que somos Seres múltiples, con muchísimos aspectos diferentes dentro de nosotros y la capacidad de conectamos con más aspectos aun, que están más allá de nuestros propios recursos individuales. Esta comprensión ha cambiado por completo mi manera de ver la experiencia de canalización.

Cuando comencé a canalizar pensé que “yo” estaba permitiendo que “otro” entrara en mi cuerpo y lo utilizara para traer a la Tierra mensajes de alguna otra dimensión. Consideraba a ese “otro” como entidad aparte, distinta de mi propia conciencia. Ahora experimento la canalización como la utilización voluntaria de mi conciencia personal para vincularme con los aspectos transpersonales de conciencia que están disponibles a todos nosotros. Dentro de los reinos transpersonales hay muchas figuras arquetípicas que pue¬den ser canalizadas. Uno de esos arquetipos es el arcángel Miguel. Sanat Kumara y Madre son también figuras arquetípicas de la conciencia colectiva que llamamos lo transpersonal.

Sin embargo, antes de comenzar a analizar lo transpersonal, dediquemos algún tiempo a analizar los aspectos personales de la conciencia. Tal vez hayas reconocido que hay en ti, por ejemplo, un niño que sigue viviendo en tu interior, independientemente de la edad cronológica que tengas. Tal vez hayas trabajado con tu propio niño interior.

Muchas formas de terapia se dirigen al niño interior, en un intento de curar las heridas de la infancia. Es un paso inicial útil para reconocer la multiplicidad de nuestra Ser-idad. Sin embargo, ese niño jamás puede ser curado, en el sentido en que esos aspectos desaparezcan. Por cierto, no nos conviene hacer desaparecer ese aspecto de nuestro Ser, pues las heridas también nos dieron dones que son una parte necesaria de nuestro propio desarrollo. Es a través de nuestras heridas como desarrollamos recursos que, sin ellas, tal vez no habríamos adquirido. Sin embargo, podemos trabajar con estos aspectos heridos de nuestro yo hasta el punto de que ya no controlen nuestra experiencia de la realidad ni dominen nuestra psiquis. Podemos enfrentar el dolor y experimentarlo de modo tal que se libere la energía de la herida. Y también podemos reconocer los dones que la herida nos permitió desarrollar.

Por ejemplo: si cuando niño fuiste reprimido, tal vez hayas desarrollado la voluntad de expresarte. Si cuando niño fuiste castigado, puedes haber desarrollado la sensibilidad necesaria para percibir cambios sutiles y no realizados en el humor o la energía de tus padres, a fin de evitar una paliza. Esta sensibilidad pudo servirte después para trabajar con otros. No estoy condonando el maltrato de los niños; me limito a sugerir que no hay víctimas y que toda experiencia vivida nos ha servido a cierto nivel. Cada uno de nosotros ha elegido exactamente la crianza adecuada para desarrollar los recursos que necesitamos para cumplir con nuestro destino en la Tierra. Si pudiéramos curar las heridas que creamos a fin de desarrollar nuestros recursos, es posible que elimináramos también esos recursos. A lo largo de nuestra historia, la gente realmente grande no provino de familias dulces. Si eres padre quizás hayas notado que, aun cuando tu intención haya sido proteger a tus hijos de las heridas que puedas haber sufrido tú, de cualquier modo las reciben, si no de ti, de la vida.

Aunque no podamos curar al niño interior, podemos expandir nuestra experiencia de quienes somos a fin de vivir conscientemente nuestra existencia en otro aspecto de nosotros mismos; así ya no estamos dominados por las heridas. Podemos abrimos a aspectos ya maduros de nuestra conciencia, que tienen los recursos necesarios para manejar las circunstancias de nuestra vida de una manera adulta. Podemos crecer y, al hacerlo, abrirnos a los aspectos multifacéticos de nuestra Ser-idad.

Sin embargo, para hacerlo debemos estar dispuestos a salir de esos aspectos de nuestra Ser-idad que nos reconfortan por su familiaridad. Debemos sacrificar al niño interior, dejándolo atrás, cuando elegimos conscientemente operar en nuestra vida a partir de nuestros aspectos adultos, más plenos de recursos.

Dentro de nosotros no tenemos sólo un niño interior, sino todo un jardín de infantes. La mayoría de nosotros tiene un niño rechazado, otro abandonado, un niño bueno, otro malo, un niño herido, otro juguetón, y muchos otros aspectos de nuestra psiquis que se basan en la infancia. También tenemos varios adolescentes, jóvenes y adultos maduros; si tenemos suerte, un anciano sabio. Puede haber un supremo sacerdote o sacerdotisa, un vagabundo, una prostituta, un comerciante de éxito y, con toda seguridad, un juez. Quizá te hayas preguntado cómo puedes sentirte y pensar de un modo en cierto momento y, al siguiente, de un modo totalmente distinto. Esto se debe a que has cambiado aspectos dentro de tu psiquis. Cada aspecto tiene sus propias emocio¬nes, su postura corporal y su punto de vista. No me refiero a la presencia de una entidad aparte o de un alma perdida oculta dentro de nuestro cuerpo energético. He escrito sobre ese fenómeno en un libro titulado Hacia la luz. Cuando está presente un alma perdida, llevas en ti toda la estructura de personalidad y los recuerdos de otra persona. Lo que sugie¬ro es que tu propia personalidad está compuesta por muchos aspectos diferentes de tu propia conciencia.

La existencia de nuestros diversos aspectos puede ser con frecuencia una fuente de conflictos interiores y exteriores. Quizá te hayas preguntado cómo puedes ser generoso y amable en un momento y mezquino y vengativo una hora o un día después. Puedes haberte preguntado cómo puedes ser leal y fiel para con tu pareja, sin dejar de sentirte atraído por la promiscuidad. Puedes experimentar tu ser como sereno y comprensivo y sentir que pasas a estar enfadado y agresivo. Casi todos experimentamos estos cambios en forma conflictiva. Utilizamos un aspecto para invalidar el otro. El juez entra y pregunta cómo podemos ser generosos, si nos sabemos mezquinos y codiciosos. Por lo tanto, decidimos que, en realidad, no tenemos nada de generoso. Luego procedemos a tratar de disimular nuestras características “negativas” y representamos una comedia en la dirección opuesta. Por ejemplo: damos demasiado, tratando de ser generosos, porque tenemos miedo de no serlo.

Yo misma he experimentado muchas veces este conflicto entre distintos aspectos de mí. Por ejemplo: como líder de grupo y maestra espiritual, con frecuencia me asombra el poder y la sabiduría de lo que surge a través de mí en un grupo.

Comienzo a identificarme con ese aspecto de mí que puede usar la máscara de la maestra. Comienzo a pensar que eso es lo que soy. Me identifiqué con ese aspecto de mi Ser que estaba guiando a un grupo; luego pensé que yo debía ser así constantemente y me encontré tratando de ser una maestra espiritual en todos los aspectos de mi vida.

Sentí que empezaba a representar una comedia. Allí estaba yo, mirando vídeos y comiendo palomitas de maíz, mientras trataba de ser sabia y profunda. No me gustó la falsedad de tratar de responder a la imagen que de mí misma había creado. Sin embargo, sabiendo que me gustaba ver vídeos y comer palomitas de maíz, que en realidad era una persona común, comencé a invalidar mi trabajo en los grupos. Estaba viviendo en el mundo del “o bien”. O bien era una maestra espiritual o bien era una vulgar televidente comedora de palomitas de maíz. Brugh me presentó el mundo del “y tam¬bién”. Desde entonces vivo feliz.

Ahora sé que cuanto surge a través de mí cuando estoy actuando como maestra es tan valido y apropiado como cuanto surge a través de mí cuando estoy recreándome. Es, simplemente, operar a través de aspectos diferentes de mi Ser. A veces, algún miembro de un grupo pregunta por un sueño o un problema durante el descanso o durante una comida, cuando estamos en nuestro yo simple y vulgar. No podemos alcanzar el nivel de conciencia necesario para responder a esa pregunta sin cambiar de aspecto; por eso debe¬mos pedirle que formule la pregunta durante la sesión.

En mis años de canalización he encontrado muchos tipos diferentes de energía y muchos niveles de conciencia diferentes. Por ejemplo: cuando estoy canalizando una respuesta a una pregunta personal, generalmente es una energía la que surge. Este aspecto de lo transpersonal dice llamarse Gabriella y puede ser histéricamente divertida.

Con frecuencia me descubro riendo con todos los demás cuando ella trata de animar a la gente con respecto al juego de ser humano. Sin embargo, cuando canalizo en un grupo y se presentan cuestiones de naturaleza filosófica, el aspecto de lo transpersonal que suele responder es el que dice llamarse Sanat Kumara.

Sanat es uno de los Maestros Ascendidos asociados con el planeta Venus. Es responsable del despertar de la conciencia en el planeta Tierra. Su energía es muy diferente de la energía liviana y angélica de Gabriella. Sanat es sólido, reservado y serio. Otro aspecto que canalizo con frecuencia es la energía que llamamos Madre. Recientemente se ha estado presentando con frecuencia cada vez mayor, cosa que relaciono con la necesidad de un renacimiento de la energía femenina existente dentro de cada uno. Ella parece ser el epítome de la energía femenina arquetípica. Siempre me conmueve su presencia y la compasión desde la que habla.

Sin embargo, éstos son sólo tres de los muchísimos aspectos diferentes de lo colectivo que han surgido a través de mí.

3 Comments

  1. Anika Di

    27/10/2015 at 22:37

    Maravillosa información…te leo con mucho interés.Gracias

  2. Anónimo

    28/10/2015 at 02:27

    Wow me encantó esye articulo y me confirma mi percepcion de éste comentario gracias por compartir bendiciones!

  3. Carlos Davila

    Carlos Davila

    13/08/2016 at 05:08

    Bien

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