; Disfrazando los enamoramientos | Evolución consciente

Conciencia

Disfrazando los enamoramientos

By  | 

En las primeras etapas de muchas supuestas relaciones románticas, es bastante común que las personas vayan disfrazando a personajes con el fin de atraer y retener a quien quiera que el ego perciba ha de ser la persona que “me dará felicidad, me hará sentir especial y satisfará todas mis necesidades”.

“Representaré el papel de quien deseas que yo sea, y tú desempeñarás el papel de quien yo deseo que seas”. Ese es el acuerdo tácito e inconsciente. Sin embargo, representar personajes implica un gran esfuerzo que no se puede mantener indefinidamente, en particular después de que se inicia la vida en común.

¿Qué queda cuando se abandonan los personajes?

Infortunadamente, en la mayoría de los casos no queda todavía la verdadera esencia de ese ser sino lo que cubre la verdadera esencia: el ego desnudo privado de sus máscaras, con su cuerpo de dolor y sus frustraciones que ahora se convierten en ira dirigida principalmente contra el cónyuge o la pareja por no haber eliminado el miedo subyacente y la carencia, elementos intrínsecos del sentido egotista del ser.

En la mayoría de los casos, el llamado “enamoramiento” es una intensificación de los deseos y las necesidades. Nos volvemos adictos a otra persona, o mejor, a la imagen que hemos fabricado de ella. No tiene nada que ver con el verdadero amor, el cual no conoce la carencia.

El español es el idioma más honesto con respecto a las nociones convencionales del amor: te quiero significa a la vez “te deseo” y “te amo”, pero ésta última expresión, en la cual no hay esa ambigüedad, rara vez se utiliza, quizás porque el amor verdadero es igualmente escaso.

Eckhart Tolle.

En las primeras etapas de muchas supuestas relaciones románticas, es bastante común que las personas vayan disfrazando a personajes con el fin de atraer y retener a quien quiera que el ego perciba ha de ser la persona que “me dará felicidad, me hará sentir especial y satisfará todas mis necesidades”.

“Representaré el papel de quien deseas que yo sea, y tú desempeñarás el papel de quien yo deseo que seas”. Ese es el acuerdo tácito e inconsciente. Sin embargo, representar personajes implica un gran esfuerzo que no se puede mantener indefinidamente, en particular después de que se inicia la vida en común.

¿Qué queda cuando se abandonan los personajes?

Infortunadamente, en la mayoría de los casos no queda todavía la verdadera esencia de ese ser sino lo que cubre la verdadera esencia: el ego desnudo privado de sus máscaras, con su cuerpo de dolor y sus frustraciones que ahora se convierten en ira dirigida principalmente contra el cónyuge o la pareja por no haber eliminado el miedo subyacente y la carencia, elementos intrínsecos del sentido egotista del ser.

En la mayoría de los casos, el llamado “enamoramiento” es una intensificación de los deseos y las necesidades. Nos volvemos adictos a otra persona, o mejor, a la imagen que hemos fabricado de ella. No tiene nada que ver con el verdadero amor, el cual no conoce la carencia.

El español es el idioma más honesto con respecto a las nociones convencionales del amor: te quiero significa a la vez “te deseo” y “te amo”, pero ésta última expresión, en la cual no hay esa ambigüedad, rara vez se utiliza, quizás porque el amor verdadero es igualmente escaso.

10 Comments

  1. Francisco

    28/05/2015 at 04:53

    Interesante

  2. Anónimo

    13/07/2015 at 16:00

    basura

  3. 'Isaac Herrera Sequeira

    02/09/2015 at 04:46

    Anderson Montenegro

  4. Anónimo

    10/12/2015 at 05:39

    esta notas son realmente una cagada

  5. Inma Guillén Guillén

    Inma Guillén Guillén

    11/01/2016 at 08:56

    Muy cierto..

  6. María De Estrangis

    María De Estrangis

    07/03/2016 at 22:23

    Nadie más que un@ mism@ puede hacerse feliz, sentirse especial y satisfacer todas sus necesidades. Cargar al otro con esa responsabilidad es garantizar el fracaso de la relación, porque no habrá amor, sino dependencia emocional.

  7. Angelo Arata Carraminana

    Angelo Arata Carraminana

    23/05/2016 at 01:58

    Bea G. Lolas ojo con los impostores jajaja

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.