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DESCUBRE POR QUÉ HACEMOS DEL SEXO UN PROBLEMA

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¿ Qué ocurre con nuestra percepción de la sexualidad? En este post compartimos las enseñanzas del gran filósofo Krishnamurti para conocer por qué hacemos del sexo un problema, qué parte nosotros crea el problema y cuál es la solución.

El sexo es, por cierto, una cuestión pertinente; pero está la pregunta primordial: ¿por qué hacemos de la vida un problema?

Mientras vivamos dentro del ámbito de la mente, tiene que haber complicaciones, tiene que haber problemas; y eso es todo lo que sabemos.

La mente es sensación, la mente es el resultado de sensaciones y reacciones acumuladas, y todo lo que ella toca ha de causar forzosamente miseria, confusión, un interminable problema.

La mente es la causa real de nuestros problemas, la mente que funciona de un modo mecánico día y noche, consciente e inconscientemente.

La mente es algo sumamente superficial; y hemos pasado generaciones, y pasamos toda nuestra vida cultivando la mente, haciéndola más y más sagaz, más y más sutil, más y más astuta, más y más falsa y tortuosa, todo lo cual resulta manifiesto en todas las actividades de nuestra vida.

La naturaleza misma de nuestra mente es ser deshonesta, aviesa, incapaz de enfrentar los hechos; y eso es lo que crea problemas, esa es la cosa que constituye en sí el problema.

¿Qué entendemos por problema del sexo? ¿Es el acto, o es un pensamiento acerca del acto? No es el acto, por cierto.

El acto sexual no es para vosotros un problema en mayor grado que lo es el comer; pero si pensáis en la comida o en cualquier otra cosa el día entero porque no tenéis nada más en qué pensar, ello llega a ser para vosotros un problema.

¿El problema es, pues, el acto sexual o lo es el pensamiento acerca del acto? ¿Y por qué pensáis en él? ¿Por qué lo reforzáis, cosa que evidentemente hacéis? Los cines, las revistas ilustradas, los cuentos que leéis, el modo de vestir de las mujeres, todo ello refuerza vuestro pensamiento sexual.

Y ¿por qué la mente lo refuerza, por qué la mente piensa absolutamente en el acto sexual? ¿Por qué? ¿Por qué ha llegado a ser asunto principal en vuestra vida?

Habiendo tantas cosas que llaman y reclaman vuestra atención, prestáis atención completa al pensamiento sexual. ¿Qué ocurre, por qué vuestra mente se halla tan ocupada con eso? Porque eso es un modo de fundamental evasión, ¿no es así?

Es una manera de olvidarse completamente de uno mismo. Por el momento, por aquel instante al menos; podéis olvidaros de vosotros mismos ‑y no hay ninguna otra manera de lograr ese olvido. Todo lo demás que hacéis en la vida acentúa el “yo”.

Cuando en vuestra vida hay una sola cosa que sea una vía de escape fundamental, de completo olvido de vosotros mismos si bien por pocos segundos tan sólo, os aferráis a ese acto por ser el único momento en que sois felices.

Mas cuando os aferráis a ello, también  se vuelve pesadilla, porque entonces deseáis libraros de ello, no queréis ser su esclavo.

Y así inventáis ‑de nuevo interviene la mente- la idea de castidad, de celibato, y tratáis de ser célibes, de ser castos, mediante la represión, todo lo cual son operaciones de la mente para aislarse del hecho.

Esto, una vez más, acentúa de un modo particular el “yo”, que trata de llegar a ser algo, y una vez más os veis atrapados en afanes, en dificultades, en el esfuerzo y el dolor.

El sexo llega a ser un problema en extremo difícil y complejo mientras no comprendéis la mente que piensa en el problema.

El acto en sí jamás puede ser un problema, pero el pensamiento acerca del acto crea el problema.

Vosotros, por una parte, os creáis, os alimentáis y os expandís, mientras por otra parte tratáis de olvidaros de vosotros mismos, de perder la noción de vosotros mismos, así sea por un momento. ¿Cómo pueden existir juntas ambas cosas?

Vuestra vida, pues, es una contradicción: acentuación del “yo” y olvido del “yo”. La sexualidad no es un problema; el problema es esta contradicción en vuestra vida; y la contradicción no puede ser salvada por la mente, porque la mente misma es una contradicción.

La contradicción puede ser comprendida tan sólo cuando comprendéis plenamente el proceso total de vuestra existencia diaria.

El hombre que es ambicioso, en lo espiritual o de otro modo, nunca podrá estar sin problemas, porque los problemas sólo cesan cuando el “yo” es olvidado, cuando el “yo” es inexistente; y ese estado de inexistencia del “yo” no es un acto de voluntad, no es una mera reacción.

La sexualidad llega a ser una reacción; y cuando la mente procura resolver el problema, sólo torna el problema más confuso, más fastidioso, más doloroso. El acto, pues, no es el problema, sino que lo es la mente, la mente que dice que debe ser casta. La castidad no es de la mente.

Sólo conoceréis la castidad cuando haya verdadero amor, y el amor no es de la mente ni una cosa de la mente.

Así, pues, el problema sexual que tortura a tanta gente a través del mundo, no puede ser resuelto hasta que la mente sea comprendida. No podemos poner fin al pensamiento; pero éste cesa cuando el pensador cesa, y el pensador sólo cesa cuando hay comprensión de todo el proceso.

La mente le da a lo sexual el lugar predominante porque no puede vivir sin algo de felicidad, y así lo sexual se vuelve problema; mas cuando la mente comprende todo el problema y así llega a su fin, es decir, cuando el pensamiento cesa, entonces hay creación; y es esa creación lo que nos hace felices.

Estar en ese estado de creación es bienaventuranza, porque es un olvido de uno mismo en el que no hay reacción como del “yo”. Esta no es una respuesta abstracta al diario problema sexual, es la única respuesta.

La mente desconoce el amor, y sin amor no hay castidad; y es porque no hay amor que hacéis de lo sexual un problema.

Las publicaciones son de autores muy interesantes que hemos leído y que compartimos para el beneficio de muchas personas que necesitan ayuda. Si tu eres uno de esos autores y consideras que tu articulo no debe estar en nuestro blog, por favor escríbenos y lo retiraremos sin problemas

6 Comments

  1. JAJ

    02/07/2016 at 23:23

    Claro, me imagino que quien publica esta opinión, se debe de comportar de forma casta y pura como Jesucristo o la Virgen María.

  2. Carmen Sofia Donis C.

    Carmen Sofia Donis C.

    03/07/2016 at 03:19

    Estefania Dahinten Bailey Lizz Marroquin que piensan amigaaaas?? Está algo confuso en el medio, pero muy similar a lo que hemos discutido 🙂

  3. Marizza Guillén

    Marizza Guillén

    03/07/2016 at 16:50

    Jorge Ayala

  4. Alejandro Vivas

    04/07/2016 at 15:13

    Esta algo complicada la redacción, sin embargo estoy completamente de acuerdo, el sexo no es en sí el problema, sino las vueltas que le damos al asunto en la cabeza!

    <3 <3 <3 muchas gracias por la información, es bueno a veces recordar las cosas, y reforzar las creencias, me diste luz en un rollo mental, ya me di cuenta que todo está en mi cabeza

  5. Jacqueline Van Cassell

    Jacqueline Van Cassell

    29/10/2016 at 23:02

    Pero.si.a-me.encanta..

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